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25-1-2002
D.A.U.T.

0T42A

Aviso-Milagro-Castigo

DRA. M.J. EVEN

MENSAJES PÚBLICOS DICTADOS POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA & SAN JOSÉ
A SU SECRETARIA, LA DRA. M.J. EVEN PARA EL MES DE OCTUBRE 1998
Estos mensajes fueron dictados por el Padre Etemo para que sean
distribuídos en el mes de Octubre de 1998.

Julio 27, 1998 (Empieza el mensaje)
"Mi querida hija, deseo proporcionar a todos mis hijos, en el mes de Octubre de este año, una explicación completa acerca de Mis decisiones con respecto a la Humanidad entera y de vuestro planeta. Escucharás Mis Palabras cuando te las dicte y prepararás los mensajes, como generalmente lo haces, (en su forma usual) para su debida distribución de ese mes. La única diferencia de estos mensajes será que en vez de que Mi Hijo, Jesucristo, la Siempre Virgen María o San José sean los que dicten, seré Yo. Ellos me han pedido, así como muchas almas santas, que ponga por escrito Mis decisiones con respecto a los últimos eventos de esta era, la manera cómo se van a realizar mis Juicios, y una evaluación de la condición en que se encuentra la tierra. Me place hacerlo y he escogido a la Secretaria de Mi Santo Hijo como el instrumento para hacerlo.

Quiero decirles, hijos míos, que muchas veces durante los últimos treinta años Mi Brazo ha estado a punto de bajar y terminar con estos días. Pero la Santísima Virgen María continuamente me ha pedido que retenga Mi Ira y le permita a ella más tiempo para poder salvar más Almas. Así lo he hecho. Les he concedido a Uds. muchos años más para que regresen a su Fe, para que se confiesen, recen; y recen especialmente el rosario. Les he otorgado muchos años más para que regresen a su Dios. ¿Pero qué veo? Veo que las condiciones son peores que antes, aunque aun así, muchos han regresado a la fe.

¿Por qué creen que las condiciones de hoy son peores que las primeras? ¿Por qué creen que mientras algunas personas se convierten, se confiesan y reciben inmensas Gracias, existen otras que no les importa sus creencias, no creen en la existencia de Dios, ni hacen sus prácticas espirituales? Porque ellas, sencillamente se alejaron de Dios, y prefirieron a Lucifer y al mundo. Los días y años extra que les hemos concedido, más bien han sido una perdicion que una bendición para muchos.

Les pregunto: ¿en qué condición se encuentra vuestra Iglesia, vuestra fe, vuestro pais, y vuestro mundo? ¿Creen que son más espirituales, tienen más temor de Dios, son más santos? Si así piensan, están ciegos a todo lo que está ocurriendo, a los efectos del pecado y del pecar.

Les digo, que el mundo de hoy está mucho peor que el de Sodoma y Gomora porque en aquellos tiempos no había tantas diferentes clases de pecados, y el número de pecados era menor, comparado con los que se cometen todos los dias ahora.

Fíjense en las cosas terribles que rodean a los niños. Los abortan, los abusan, los abandonan, los maltratan con brutalidad, y los ignoran. Lo que hacen con estos niños inocentes es lo suficiente para que Yo destruya vuestro mundo de inmediato. Pero no, no lo haré solo por este motivo. Porque como Uds. dicen, existen otros niños que viven en ambientes sanos y en hogares buenos.

Fíjense en las condiciones de las familias de hoy. ¿En sus vidas han visto algo parecido? Es alarmante ver que ciertos grupos de gente se consideran una familia. ¿Por qué? Porque existen muchos hogares deshechos por el divorcio, porque existen arreglos que tienen un estilo de vida horrendo, porque existen arreglos de parejas que son pecaminosos, y mucho más. Mi plan para la familia ha sido desechado: porque no lo ven como algo moderno; porque no llena las necesidades de hoy. ¿Por qué dicen eso, hijos míos? Porque Dios ya no es lo más importante en sus vidas. ¿Porqué piensan que hoy día ya no es necesario seguir los caminos de Dios? Porque consideran que los Mandamientos no son apropiados para esta época. ¿Y por qué no? Porque sencillamente no creen en Dios, su Creador.

Fíjense en qué condiciones se encuentran los paises ahora. ¿Podrían, con honestidad, decir que existe un buen líder católico en uno de esos países? ¿Acaso los gobernantes tienen temor de Dios? ¿Acaso pueden ver a uno de esos líderes viviendo una vida buena y santa? Yo más bien veo, que en cuestión de moral, están corruptos, son avaros, tienen miedo de defender sus principios, se aprovechan de los demás, especialmente de los pobres y de los destituidos, de los inocentes, son de doble cara, y la mayoría son tiranos. Yo les dí poder, porque todo poder viene de Dios Padre. Y miren de qué manera responden; y así actúan. Construyen una barrera para que las normas de la religión no interfieran con su manera de pensar. Ellos quieren un mundo donde pueden estar en la cumbre, al mando. Quieren beneficiarse del poder que Lucifer les ha dado porque están a su lado, quieren asegurarse lo que tienen. Esto es una verdad, hijos mios y de la manera como lo veo Yo.

Hijos míos, con demasiada frecuencia ignoran la evidencia, entierran sus cabezas en la arena; y se resisten a creer las verdades que las noticias les informan diariamente. Despiertense, crean,  y comprendan la maldad que los rodea. Deben comprender el por qué es necesario que Yo actúe. Quiero que todos se enteren completamente que Mis acciones no son contra Uds., sino contra los que deben recibir el Justo Castigo de un Padre que es demasiado paciente. He esperado. Hemos recibido muchas oraciones, las cuales han ayudado mucho y siguen ayudando, pero Mi Justicia exige que lleve a la gente nuevamente a los caminos de Dios. Alguna acción debo tomar para que la gente creada por Mí, su Dios, regrese a Mí. Y asi lo haré, hijos mios, y muy pronto.

Me entristece que deba hacerlo ahora, no obstante, es el momento prescrito en las profecías. Tambien me entristece que los buenos caerán con los malos. Deseo proteger a los buenos lo mejor posible, pero tambien le pido a muchos de Uds. aceptar la muerte, como muerte de mártir, para abrirles el Cielo inmediatamente.

Muchos han rezado para que sean llevados durante los últimos días. También muchos han rezado para entrar en el Reino de la Paz. Y así será, porque deseo que entren y sirvan a Mi Santo Hijo y a su Madre durante Su Reinado sobre la tierra. Me place que muchos me lo hayan pedido.

Mis queridos hijos, los días de estos "últimos días" .están por terminar. Así es, están par terminar. Esto signífica que en poco tiempo las grandes actividades empezarán a suceder rapidamente. Y sucederán velozmente porque todas las profecias se deben cumplir. Estamos ya contando los días en que el Santo Padre tendrá que huir de la Ciudad del Vaticano. Se curará de su enfermedad rápidamente; y continuará guiando la Iglesia desde lejos.

Ha llegado el momento en que debo soltar las bombas, el cometa, la bola de fuego, los medios que ocasionan temor e incomodidades sobre la tierra. El momento ha llegado. Les digo esto porque Yo siempre doy a conocer a través de los profetas lo que voy a hacer, y Mary Jane es un profeta, porque ella les hace saber la Santa Voluntad del Padre.

Esto no debe ser algo nuevo para Uds., porque está escrito en las Sagradas Escrituras, que Dios en Su Sabiduría anuncia a sus hijos los que planea hacer en el futuro para darles la oportunidad de que regresen a Él, confiesen sus pecados, hagan reparación, y cambien sus vidas.

A través de los profetas se los dije muchas veces a los Judios. Jesucristo se los dijo muchas veces a sus apóstoles y amigos. Santísima Virgen María ha sido enviada a muchos lugares por todo el mundo para avisarles de los acontecimientos que están por ocurrir, para prevenir a la gente de lo que sus vidas los están llevando, y para darles consejos y consuelo. He enviado a otros santos y ángeles. Por lo tanto, no es nada fuera de lo común, que Yo, personalmente, venga hoy a darles un mensaje. Durante los años en que se les ha enviado estos mensajes, Yo les he hablado en tres ocasiones distintas.

Dulces hijos, deseo que cada uno de Uds. sienta paz, porque Yo los amo mucho y no deseo que sufran peligro alguno. Pero al mismo tiempo les anticipo lo que puede ocurrir durante esos dias difíciles. Permanezcan en paz y abandónense completamente al cuidado providencial de Dios. Manténganse siempre en el estado de la Gracia Santificante, y prepárense para todo lo que Dios desee que les suceda. Si se mantienen listos, no hay nada que temer.

Amo a todos mis hijos y solamente deseo que vengan al Cielo donde Yo los espero. Pero eso no está sucediendo ahora, ya que muchas almas en el juicio de su muerte aparecen con pecados graves en sus almas y deben irse con Lucifer que las reclama como suyas propias.

Agosto 2, 1998 (el mensaje continua)

Mis queridos hijos, me duele decirles estas cosas, porque sus corazones empezarán a temblar y comenzarán a sentir temor. Pero hijos míos, ¿acaso mi Santo Hijo, Jesucristo, Su Madre, y San José no les han dado numerosos avisos e instrucciones para que se preparen bien para estos eventos tan severos y días durisimos que les esperan? Si han seguido sus consejos, no deben temer porque ya están preparados. Sin embargo Yo sé que una cosa es verlo escrito en papel y otra es experimentarlo en carne propia. Por eso temen y tienen miedo. ¿Podrán Uds. sufrir los daños, los cambios que están par realizarse? ¿Podrán proteger sus hogares y sus familias? ¿Tendrán suficiente agua y alimentos? ¿Podrán resistir (decir No) las presiones para aceptar el "microchip" que es la señal de Lucifer, el maligno y enemigo Mío? Lo deben hacer, hijos míos, para salvar sus almas y entrar al Cielo. El signo de 666 es a lo que se refiere San Juan en el pasaje de las Sagradas Escrituras. Y todos los que resistan la marca de la bestia serán revestidos de blanco y servirán a Mi Hijo Jesucristo y su Madre, la Reina del Cielo y de la Tierra en la Era Santa llamada el Reino de la Paz.

 

Oh hijos míos, con sólo que se den cuenta de los grandes esfuerzos que el Cielo, y todos los que están en el Cielo, están haciendo para ayudarles para estos momentos y para los días difíciles, bastaría para que, en vez de sentir temor, se sintiesen contentos del poder Celestial que se les ha dado. Estarían gozosos de verse rodeados de Ángeles Guerreros que los defenderán de los espiritus malos. Pues entonces, hijos míos, alégrense. Alégrense porque el Cielo ha puesto mucho empeño para protegerlos.

 

No es una casualidad. No, nosotros tenemos un plan muy importante para cada uno de Uds., para ayudarles a resistir el mal de estos días. No obstante, Uds. deben hacer su parte. Deben mantenerse en el estado de Gracia Santificante. Y deben ser también merecedores de la ayuda Celestial, preparando sus almas para cualquier circunstancia, ya sea para vivir o para morir, como Yo lo decida. Y Uds., queridos hijos, lo pueden hacer. Pueden vivir de acuerdo a los Mandamientos de Dios, pueden confesarse, rezar, esperar, confiar y tener la certeza de que Yo, vuestro Padre Eterno, haré lo mejor que sea para cada uno. Siempre haré lo que más les convenga a Uds., aunque piensen que no sea de su agrado o deseo personal. Recuerden, mis queridos hijos, que Yo, Dios, sé lo que es mejor para cada uno de Uds. y las oportunidades que les esperan. Abandónense, hijos míos, en Mis Brazos Amorosos.

 

"Abandónense", esa palabra parecerá un poco extraña para los que me han visto a Mí, vuestro Padre Amoroso, como un Dios distante, muy lejos de los intereses e inclinaciones del hombre mortal. Pero, hijos míos, Yo soy vuestro Padre y soy un buen Padre que les provee de alimento, agua, aire, techo y de todos los tesoros de la vida. Les he dado una familia, amigos y camaradería. Les he dado fe y religion. Les he dado a mi Santo Hijo, Jesucristo como vuestro Salvador, Redentor y Señor. Les he dado a María la Siempre Virgen lnmaculada como vuestra Madre. Les he dado mucha sabiduría y conocimiento a través del Espíritu Santo, y les he dado los dones de los Sacramentos, y el Santo Sacrificio de la Misa. Les he dado tanto, mejor dicho: todo lo que tienen se los he dado Yo, porque así he querido que fuese. Por lo tanto, hijos míos, Yo soy un buen Padre. Soy un Padre bondadoso. Soy vuestro Creador porque a cada uno los hice de una manera singular, a Mi imagen y con un alma santa. Aunque les he dado vida aquí en la tierra, se las dí para que me amen y me sirvan como vuestro Dios, y para que sepan lo que he hecho por Uds. vuestro Dios. Espero que cada criatura que he creado lo haga. Eso es lo que Yo esperaba. Luego vino la caída de Adán y Eva.

 

Oh hijos míos, cuando Adán y Eva cayeron en el Pecado Original, provocaron una serie de eventos que Uds., por consiguiente, deben soportar. Estos eventos, estas dificultades, fueron las causas de que el espíritu humano vacilara, y a veces fuese indiferente hacia Mí. Eso sucede ahora. Y lo comprendo porque las influencias de Lucifer y sus cohortes son muy fuertes. Pudo persuadir a Adán y Eva, dos almas santas, en el Paraíso. Él es un poderoso y persuasivo enemigo de Dios y de todos ustedes. Muchos piensan que ignorándolo, no se acercará, pero Yo les aseguro que él está en todas partes y anda en busca de almas. Él ha conquistado a muchas almas. Esto es guerra, hijos míos. Es vuestra guerra contra el mal como lo es Mía. Yo puedo ganar esta guerra solamente si Uds. vencen el mal. Yo ganaré si Uds. vencen el pecado. El ganará si Uds. persisten en el pecado. El miente. El halaga. El amenaza.

 

Yo no hago nada de eso. Yo les concedo Gracias en abundancia para que puedan resistirlo. Yo no deseo el mal para Uds., sólo les deseo el bien. Yo envío a Mis ángeles para que los protejan. Pero Uds. les toca tomar la decision. Ya sea pasar una etemidad con Dios; o pasar una eternidad con Lucifer. Y Yo les puedo asegurar que, así como el Cielo es lo más bello y está rodeado del amor verdadero de Dios, el Infierno es lo más feo y el amor de Dios no existe allí. Es un lugar totalmente lleno de maldad,  un abismo ardiente, una completa oscuridad, todo es pecado.

 

El Cielo es santidad, amor, alegría. Deben decidirse. Yo cuento con ustedes. He puesto todas mis esperanzas en que vuestra decisión será la de estar Conmigo. Yo espero que Uds. se declaren para su Dios en la Santísima Trinidad.”

Agosto 3, 1998 (El mensaje continúa)

Hijos míos, al continuar compartiendo con Uds. Mis percepciones de vuestro mundo y los efectos del pecado y del pecar, quiero que reconozcan que lo hago para que Uds. tengan un entendimiento pleno de que Yo debo restituir a toda la humanidad con su Dios. Esperé años para que Noé terminara de construir el arca. Esta vez he esperado más de 100 años para empezar el proceso y llevar a cabo el castigo mundial. He esperado aún más para que la Madre de Dios complete su trabajo y me traiga de vuelta muchos de Mis hijos.

Ahora ha llegado el momento y todas las preparaciones están listas. Los Angeles Vengadores están de pie listos esperando Mí orden para vaciar las últimas copas sobre la tierra, las que darán comienzo a las devastaciones más grandes jamás vistas.

 

Oh hijos míos, no es Mi deseo suprimir nuevamente, matar o dañar a la humanidad entera como en el tiempo de Noé. No, no deseo hacer eso otra vez. En esta ocasión muchos vivirán. Sí, muchos vivirán y ellos tomarán su lugar en la Era de la Paz. Y lo quiero así. Pero, hijos míos, muchísimos morirán porque las devastaciones serán tremendas.

 

Muchos morirán, tantos, que no quedará suficiente gente para enterrarlos. Yo me encargaré de ello, ya que también tenemos un plan para esa crisis.

 

Todos escuchan Mis Palabras con temor, lo siento, pero es necesario para poder explicarles todo. Yo, el Padre Etemo debo decirles lo que va a ocurrir, y cómo va a ocurrir, porque así lo he hecho con todos los acontecimientos para la humanidad desde el principio de la historia que Uds. conocen. Por supuesto, que me estoy refiriendo al Viejo Testamento en el cual se examinan las Palabras dadas a los Profetas antiguas. Allí pueden ver, claramente presentadas, una plaga tras otra, un evento tras otro, una guerra tras otra, que Yo permito para que la gente vuelva a Mí, su Dios. Hoy está pasando lo mismo. Yo les envío a Mis Profetas. Preparo, junto con la Santísima Madre María, numerosos mensajes detallando los eventos, tanto los eventos de los que les hemos hablado antes y que se han realizado ya, como los que ahora se describen en estos mensajes, y muchos otros más. La forma y el estilo cambian, pero el mensaje es uno, el mismo y se debe interpretar como la intención, la palabra y la decisión de Dios Padre.

 

¿Recuerdan la Parabola del Señor acerca de la ciudad de Ninive en las Sagradas Escrituras? Si la gente se arrepentía, Yo no llevaría acabo el castigo. Pero sí, ellos se arrepintieron. Bastó con que Jonás predicara sólo un día por la ciudad para que se arrepentieran.

 

¿Recuerdan la Parábola concernente a las ciudades de Sodoma y Gomorra? Si hubiera sido posible encontrar al menos diez hombres buenos, Yo no habría llevado a cabo el castigo. Pero no los encontré. Solo encontré cuatro personas buenas, entonces solté Mi irreprimible Ira.

 

Ahora está pasando lo mismo que en aquel tiempo. He encontrado muy buenas personas. He encontrado gente que reza y se han arrepentido. He encontrado suficientes personas para aminorar, pero no para detener Mi Ira. Esta es una buena señal, pero no es lo suficiente, hijos míos.

 

Muchos están cegados por las cosas de Lucifer. Muchos viven una vida llena de orgullo. Muchos reciben la Palabra de Dios, pero la ignoran. A éstos los llamo hipócritas, porque ellos profesan, pero no viven de acuerdo a los Mandamientos.

 

Oh hijos míos, se les pide que vivan sus vidas de acuerdo a lo que realmente creen sea lo correcto. Se les pide que le demuestren a Dios que creen en El. Se les pide que vivan siempre con y para Dios. No sean hipócritas. No le mienten a su Dios. Yo conozco la verdad.

 

Me piden misericordia. Los miro y pienso si merecen mejor Mi justicia que Mi misericordia. Traten de comprender, hijos míos, que la Justicia de Dios fue la que envió a Lucifer y sus cohortes al Infierno, y también son enviados allí los que están en pecado mortal. Sinceramente deseo que Uds. comprendan que serán castigados los pecados de la carne, de fornicación, de homicidio, por todos los pecados que por naturaleza sean "pecados capitales". Castigo los pecados contra Dios. Debo hacerlo porque Yo soy Justicia pura.

 

Sin embargo, Yo soy misericordia, soy misericordioso con todos por igual. Me entristece que, hasta hace poco, Mí misericordia ha sido descuidada. Ahora que la han encontrado, han lanzado su mirada demasiado lejos y solamente ven Mi misericordia, y no comprenden la extensión de Mi justicia. Sería mucho mejor que viesen todas Mis virtudes por igual; y no enfatizar una u otra virtud solamente.

 

Queridos hijos de Dios, les hablo como un Padre amoroso porque deseo comunicarles tanto Mi intención como mis razones. No vean mi gentileza como una señal de que todo esta perdonado. No, no es así. Veanlo como una afirmación de un Dios que los ama, que quiere que estén con El para siempre, que quiere enseñarles otros mundos que ni siquiera han soñado, que los quiere rodear de paz, alegría y amor. Yo preferiría hacer esto, más bien que enviarles los grandes castigos; verdaderamente lo preferiría.

 

Ahora bien, mis queridos hijos, reflexionen en estas Palabras Santas de vuestro Padre Eterno, y piensen en la mejor manera de prepararse para estos grandes eventos. Realmente no se les pide mucho. Confesarse. Arrepentirse de sus pecados. Rezar todos los días. Recibir los sacramentos y la Santa Eucaristia todos los dias. Rezar el santo rosario, y vivir de acuerdo a los Mandamientos. Permanecer cerca de Dios y de la Madre de Jesus. Imitar las vidas de los santos. Seguir el ejemplo de Jesus y Maria y aplicarlo en sus vidas. Realmente es tan facil, y tan sencillo. Yo los recibiría de vuelta, hijos míos, sin ningún problema. Sólo necesitan confesarse y hacer lo que Yo les pido. Vuelvan a su Dios. Regresen a la unión completa con su Dios.

 

Agosto 4, 1998 (El mensaje continúa)

Queridos hijos de los Corazones de Jesús, María y José, les hablo como un Padre les habla a sus hijos. Les pido, queridos hijos de Dios, que recen para que Yo detenga parte de Mi Ira. Los eventos escritos en las Profecías deben realizarse, sin embargo Mi irreprimible Ira se puede retener para que los daños sean menos, y los efectos sean menos devastadores. Sin embargo, habrá una serie de eventos muy grandes que producirán efectos terribles. Así tiene que ser, hijos míos, porque como se los he explicado, muy pocos han respondido a los mensajes de los profetas, muy pocos se han alejado del pecado. Al contrario entre más tiempo hemos permitido que pase, muchas de las "cabras" han regresado a sus vidas de pecado. ¿Dónde está su paciencia? ¿Cuál es su verdad? ¿Qué mentiras le dicen a Dios cuando hablan con EL?

 

Hijos míos, ya no puedo esperar más. Es demasiado tener que ver la maldad que ha invadido vuestro mundo, los abusos de los inocentes y de sus familias.

 

Todos recordarán que le concedí a Lucifer 100 años para que hiciese hasta lo peor para ganarse las almas de los hijos de Dios. Esos 100 años han llegado a su final, y la destrucción de las almas ha sido tremenda. Pero todavía tengo dos guerras pendientes para las almas. Estas serán unas batallas muy grandes. La Iglesia Remanente perseverará para Dios, se declarará para Dios en la Santísima Trinidad.

 

La primera batalla será el Gran Aviso producido por el gran amor de la Santísima Virgen María por ustedes. Esto pondrá en sobreaviso a toda la humanidad, a la gente en todas partes, a la gente de todas las razas y lenguas acerca de sus almas. Es una guerra porque los malos espíritus también esperan este día. Ellos tambien tienen un plan en el que harán todo lo posible para provocar la desesperación y la desgracia a los fieles. El plan de ellos es el de asustar, infundir miedo a las almas, para hacerlas vacilar en su camino. Ellos seducirán, engatusarán y difamarán a los que no retornen a sus maldades. Se van a mofar de los que perseveren en la oración.

 

Ellos van a hacer estas cosas porque saben que la gente estará dispuesta a escuchar y regresar a sus viejas costumbres. Los espíritus malos los animarán a que lo hagan porque les van a decir que todo lo que ocurrió es una prueba de su líder. Porque él conduce las fuerzas del mal que todos van a ver y sentir.

 

Será una guerra para lograr sus almas, queridos hijos. Al poco tiempo después de este evento, la segunda batalla se llevará a cabo. Esta será la del Gran Milagro durante el cual deberán declararse a favor de Dios. Durante este tiempo los espíritus malignos los estarán animando para que apoyen a su líder porque él estará en el poder. Los malos espiritus les van a decir: “Vayan donde está el poder si quieren vivir, comer, respirar, tener mantener su trabajo, proteger a sus hijos". Sí, ellos les van a decir: "Escojan al líder más poderoso del mundo."

 

Pero Yo les digo: "No lo hagan, si lo hacen destruirán su oportunidad de ir al Cielo." Si se declaran a favor de Lucifer y reciben su marca, se irán al Infiemo. Acuérdense de esto. El tiempo que dure esto será bastante corto. Nunca pierdan las esperanzas en Dios y en la Madre de Jesús. También pueden contar con el cuidado providencial de Dios. Oh hijos míos, nunca los abandonaremos. Estaremos atentos de ustedes. Pero eso sí, la virtud de la fortaleza tendrá que ser lo máximo para poder soportarlo todo.

 

Deben declararse a favor de Dios en la Santísima Trinidad, no importa las consecuencias. Si mueren, iran al Cielo como mártires. Todos los mártires van al Cielo. Si viven entrarán en el Reino de la Paz porque habrán sufrido su Purgatorio en la tierra. Esto es un requisito, porque todos los que entren en el Reino de la Paz irán al Cielo. Asi lo declaro Yo.

 

Mis queridos hijos, en los próximos días y meses necesitan rezar mucho porque su mundo cambiará dramaticamente. (nota etika.com: escrito el 4 de agosto de 1998).  Manténganse seguros y protegidos de los espíritus malignos que van a andar por la tierra. Manténganse siempre en estado de Gracia Santificante. No les puedo decir ni el mes ni la hora del castigo, por eso, hoy, les escribo este aviso con tiempo razonable para que se preparen bien, para que recen mucho, y tengan la seguridad que el Cielo les protegerá si se entregan a nosotros. Nosotros cuidaremos de nuestros pequeños.

 

Pronto se va acercando el día en que vuestro mundo será muy diferente. La tierra parecerá un campo de batalla. Todos los lugares sufrirán, porque Mi justicia se extenderá por todo el mundo. En las regiones del mundo donde la gente, diariamente, sufre muchísimo, seré inmensamente misericordioso. Los lugares donde nunca se ha experimentado el dolor y el sufrimiento, pagarán un precio muy alto. Es lo justo. Es lo misericordioso. Oh hijos míos, si pudieran Uds. sentir la angustia de las madres cuyos bebés son puro hueso debido al hambre; entonces sabrían por qué mi corazón es misericordioso con ellas. Pero otros que son ricos y viven en la misma área, recibirán Mi justicia.

 

Les explico esto para ayudarles a darse cuenta que, en Mi castigo, en los efectos de Mi castigo, y en Mi irreprimible Ira también verán mi misericordia. Por eso ciertas áreas seleccionadas, no recibirán la misma intensidad de Mi lra, sino menos. Si, me refiero a los sitios de refugio en el mundo que la Santisima Maria, Siempre Virgen, la Madre de Jesús, les ha dado a conocer. En estos sitios verán la misericordia de Dios, aunque no estén completamente immunes, serán tratados con misericordia.

 

Mis queridos hijos, deseo concluir Mi afirmación, Mi lección, Mi mensaje, con un punto: No pidan para que estos días vengan pronto. No cuenten los días, no presuman en corrillos acerca de lo que saben. No parezcan profetas de mal agüero. Yo les pido que recen por toda la humanidad, Por Uds. mismos, y por sus familias. Les pido que me ofrezcan sacrificios, oraciones y Gracias para que esos días sean pocos, y Mi lra sea más misericordiosa. Les pido, queridos hijos de los Corazones de Jesús, Maria y José, que sean mis fuentes especiales de amor, de devoción, de esperanza y de confianza. Les pido su apoyo y su fortaleza como católicos, como verdaderos católicos que han soportado su calvario, que han resistido la parálisis dei modernismo, que se han mantenido firmes contra el mal, con la creciente maldad de estos días en la Iglesia, y que brillan com o estrellas resplandecientes entre los escombros de la humanidad. Esto es lo que les pido, hijos míos.

 

Les concedo el don de Mi Amor Especial. Les concedo el don de la perseverancia final. Les concedo el don del coraje, del valor. Los amo a todos porque Yo Soy.

Vuestro Padre Etemo y Creador. (Amén).

 

Carta dictada por Nuestro Señor Jesucristo el día 4 de Agosto de 1998 para que se añada al final de los mensajes del Padre Eterno para el mes de Octubre.

 

"Mis dulces hijos, me place ofrecerles este bello mensaje de Mi Padre Etemo como parte de los mensajes de Octubre. En Noviembre volveremos al formato anterior.

 

Hijos míos, el sumo interés de Mi Padre Etemo en comunicarles Su gran preocupación por Uds., por el mundo, y por todos Ssus Hijos, es evidente. Les hemos expresado nuestra preocupación sobre estas cosas por muchos años, por lo tanto no se deben sorprender por Su mensaje.

 

Se dan cuenta, queridos hijos, lo cautelosos, lo adoloridos e indecisos que hemos sido para que dichos castigos se lleguen a realizar? Todo se ha pensado muy cuidadosamente, y la decisión final se ha hecho de acuerdo con todo lo que se les ha dicho.

 

Permanezcan en paz, preparen sus corazones y manténganse alerta. Yo les continuaré asistiendo día a día. Llámenme. Los amamos a todos, queridos hijos.

 

Soy de Uds.,

 

Jesucristo , Hijo de Dios Vivo

 

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