ETIKA E

FRAY LUIS DE GRANADA

www.etika.com
24-3-2009

Addiciones al Memorial de la Vida Christiana

Madrid 1730

18B5C14

De la entrada del Salvador en Hierusalem, y de la fiesta de Ramos

p. 463-469

 

ADDICIONES AL MEMORIAL DE LA VIDA CHRISTIANA
en las quales se contienen dos Tratados: uno de la Perfeccion del Amor de Dios:
y otro de algunos principales Mysterios de la Vida de nuestro Salvador
TOMO QUARTO
compuesto por el V.P.M. Fr. LUIS DE GRANADA, del Orden de Predicadores.
Con Licencia.
En el convento de JESUS MARIA DE VALVERDE:
En la Oficina de Manuel Fernandez, Impressor de Libros en Madrid. Año de M.DCC.XXX.
TABLA DE LAS MEDITACIONES DE LOS MYSTERIOS DE LA VIDA DE NUESTRO SALVADOR.
Cap. XIV.
De la entrada del Salvador en Hierusalem, y de la fiesta de los Ramos.

 

ASSI como la entrada de el Salvador en este mundo fue con grandissima gloria, con cantares de Angeles, con resplandor de estrellas, adoracion de Magos, y de Pastores, assi la salida de él, o por mejor decir, la entrada en Hierusalém para offrecerse en sacrificio por la salud del mundo, fue tambien con grande gloria (Matt. 21. Marc. 11 Luc, 19. Ioan. 12.) : pues toda aquella Ciudad se trastornó y lo salió a recebir con ramos de olivas, y palmas, y con tender muchos sus vestiduras por tierra, y repetir todos casi las mismas vozes, y alabanzas, que los Angeles cantaron, diciendo: Paz sea en el Cielo, y gloria en las alturas, como escrive S. Lucas. (Luc, 2.)

Y no es cosa menos admirable considerar, con quan humilde cavalleria quiso el Salvador esta honra: porque no fuera otra, que una asna, y un pollino, enjaezados con los pobres mantos de los Discipulos.

Y de esta manera entró aquel Cordero pascual, a sacrificarse por nosotros, en la Ciudad de Hierusalém.

Y porque todo lo que en esta entrada acaesció está lleno de mysterios, a nosotros pertenece escudriñar humilmente en todas estas cosas la sabiduria, y consejo Divino, en quanto nos fuere concedido.

Pues una de las causas (entre otras) que señalan los Sanctos Doctroes de esta tan solemne entrada, y recebimiento, fue, aver querido representar el Padre Eterno en ella, como en una pintura, el fructo que hizo la venida de su Hijo al mundo, y iba agora a executar con el sacrificio de su Passion.

Porque para este tiempo, y para este trabajo, no avia cosa, que mas a proposito viniesse para quien lo avia de passar, que ponerle delante el fructo de él.

Y assi confiessa el Apostol que fue, quando hablando de la Passion del Salvador, dixo (Hebr. 12.): Que poniendo él ante sus ojos el gozo de nuestra Redempcion, suffrió la Cruz, y no hizo caso de la confusion, y abatimiento del mundo.

Considera pues, en esta entrada por una parte la humildad, con que el Señor entra, y por otra sa solemnidad, con que el pueblo le recibe.

El entra (como lo representa la prophecía de Zacharías) (Zachar. 9) pobre, humilde, y manso assentado sobre una asnilla, como un pobre caminante, acompañado de doce pescadores, no menos pobres: y con no traer mas estruendo, ni mas aparato, el recebimiento, que toda la Ciudad le hizo, fue tan solemne, como está declarado.

Pues qué es esto, sino un perfectissimo retrato de la mudanza, que el mundo hizo, y de la Fé, que recibió, quando este Señor vino a él: y esto no con otros instrumentos, que con la humildad de la Encarnacion, y con la ignominia de su Passion, y con la predicacion de unos pobres, y rudos pescadores.

Estaba todo el mundo hecho un templo de idolatría, un castillo de ladrones, una cueva de basiliscos, y serpientes, una plaza de engaños, una casa de confusion, un abysmo de tinieblas, y muy poco menos que un infierno de demonios encarnados.

De donde el Sol sale hasta donde se pone, por todas las Islas, y mares, y tierras, eran adorados por Dios los demonios: y para honra de tales monstruos se edificaban solemnissimos templos, humeaban los altares, y se quemaba incienso, y se offrescian sacrificios.

Y porque la idolatría es madre de todos los vicios, juntamente con ella reynaban todas las torpezas, todas las abominaciones, todas las maldades, y vicios del mundo. (Nota ETIKA: como en el año 2009.)

De suerte, que estaba el demonio (que es aquel fuerte armado del Evangelio) posseyendo pacificamente el principado de la tierra, sacandolo del servicio, y obediencia de su legitimo, y verdadero Señor.

Estando, pues, las cosas en este estado, sobrevino otro mas fuerte que él, que fue este Señor, el qual le quitó las armas de las manos, y tomóle todos los despojos, que son las animas, y las criaturas de Dios, que él tenia tyrannizadas, y derribó sus altares por tierra, y la silla de su idolatría, que él tenia usurpado en el mundo.

Mas con qué armas hizo esto? Non con las armas de Saúl doradas; sino con un cayado, y una honda (I. Reg. 17), quebrantó las fuerzas de aquel podoroso gigante : quiero decir, no peleando con la gloria de su Magestad, ni con la potencia de su Divinidad; sino con la flaqueza de su humanidad : esto es, con la humildad de su Encarnacion, y con la ignominia de su Passion, y con la humilde predicacion de unos pobres pescadores derribó la Monarchía, y potencia de este tan grande tyranno.

Con una quixada de una bestia, desbarató Sanson (Iudic. 15.) el exercito de los Philistéos armados : y Christo con la flaqueza de sus Discipulos quebrantó las fuerzas, y potencia del mundo.

Porque tanto es mas gloriosa la victoria, quanto las armas son mas flacas : y tal convenia que fuesse la victoria, con que Dios triumphasse del demonio, no peleando con él con las armas de su poder, sino con las de su flaqueza.

Esta manera de victoria tan gloriosa representó en una palabra muy al proprio el Propheta Isaías, quando dixo (Isai. 9.), que el Salvador nos avia librado del captiverio, y yugo del demonio, de la manera que él libró a los hijos de Israél de la subjeccion (Iudic. 7.), y vassallaje de Madián, por mano de Gedeón.

Gedeón venció este Rey potentissimo con solos trecientos hombres: los quales en la una mano tenian cada uno una trompeta, y en la otra un cantaro, dentro del qual traían una lumbre encendida, la qual, despues de quebrados los cantaros, comenzó a resplandescer, y a alumbrar aquella noche oscura. Pues con este sonido de trompetas, y con estas lumbres encendidas fue desbaratado aquel grande exercito de Madian.

Pues qué necesitad tenia aquel poder inifinito de Dios de usar de este ardid de guerra para desbaratar sus enemigos, si no nos quisiera representar aqui algun mysterio?

Y qué cosa se puede representar mas al proprio, que el triumpho del mundo, y del principe deste mundo, que nos tenia captivos?

Porque Gedeón venció con solos trecientos Soldados, Christo con muy pequeño numero de discipulos: aquel con el sonido de las trompetas, Christo con el de la predicacion Evangelica: aquel quebrantando los cantaros, y resplandesciendo la luz, que estaba dentro de ellos: Christo con la muerte de los Sanctos Martyres, y Predicadores, y con la luz, y resplandor de sus virtudes, que señaladamente resplandesció en la batalla de sus martyrios.

De manera, que la voz de la doctrina, y el resplandor de la vida, y la paciencia del martyrio, y de los trabajos, fueron los instrumentos, con que nuestro Gedeón venció toda la potencia de los Reyes, y Emperadores del mundo, y todas las fuerzas del infierno, y nos libró del captiverio del peccado.

Pues no solo con vuestra Sangre, y con la humildad de vuestra Passion; mas tambien con la sangre, y muerte de tantos Martyres fundastes vuestra Iglesia, y nos sacastes del captiverio de aquel dragon infernal.

Pues esta es la manera de victoria, que aqui escrive, no solo el Propheta Isaías, sino tambien Zacharías,, alegado a este proposito por los Evangelistas, diciendo (Zachar. 9): Alegrate, hija de Sión : gozate, hija de Hierusalém ; porque tu Rey viene para ti pobre, y manso, assentado sobre una asna, y un pollino. Y añade luego la victoria, que con este tan humilde aparato alcanzará, diciendo: El destruirá los carros de Ephraím, y los cavallos de Hierusalém: y hará pedazos los arcos de la batalla, y predicará paz a las gentes, y su poder se estenderá de mar a mar, y dentro el rio hasta los terminos de la tierra.

En las quales palabras nos es significada esta general victoria de los principes del mundo, y de los idolos, que por ellos eran adorados, y defendidos: en lugar de de los quales el Imperio Romano (que tenia la Monarchia del mundo) y los principes de la tierra recibieron, y adoraron este verdadero Señor por su verdadero Dios (Philip. 4.), y gozaron de aquella paz, que sobrepuja todo sentido, que él traxo consigo al mundo, reconciliandolo con su Criador, y Señor.

Esto es, pues, lo que nos representa el recebimiento de toda aquella Ciudad, que con tanta solennidad recibió a este Señor, confessandolo por verdadero Rey, y Salvador del mundo, y pidiendole salud en las alturas, como a verdadero Dios, y Señor de ellas.

Mas no fue solo este el beneficio, que recibió el mundo con la venida de este Señor, mediante la Fé, mas tambien fue renovado con la hermosura de la justicia, y de las virtudes, que en aquella gloriosa edad florescieron.

Porque entonces se cumplió lo que el Propheta Isaías avia prophetizado, diciendo (Isai. 35.): En las cuevas, donde primero moraban los dragones, nascerán verduras de juncos, y cañaverales: para significar, que donde antes reynaba la ponzoña, y la fiereza de los hombres, que vivian como dragones, y como miembro de aquel dragón infernal, que en ellos inspiraba su misma ponzoña,y assi los hazia tales, qual él era, aí abundó tanto la virtud, y la gracia, que las cuevas de estos dragones se hizieron jardines de flores eternas: que es, de perfectissimos varones: los quales despreciadas todas las cosas de el mundo, y su misma carne, no trataban mas que de las cosas del Cielo: lo qual nos representan aquellos, que en este recebimiento echaban sus vestiduras por tierra, para ser pisadas de todos.

Esto puesieron por obra señaladamente los Sanctos Martyres: los quales con grande alegria se dexaron despedazar, y arrastrar, y padescer todas las maneras de tormentos, que la ingeniosa crueldad de los tyrannos, y de los demonios pudo inventar, antes que perder un punto de la Fé, y Amor, que tenian con este Señor.

En persona de los quales dice el Apostol (I. Cor. 4.): Hasta la hora presente andamos hambrientos, y sedientos, y desnudos, y abofeteados, sin tener un rincon, en que meternos, y sin tener un pedazo de pan, que comer, so no lo ganamos por nuestras manos. Maldicen nos, y bendicimos: persiguen nos, y suffrimoslo : blaspheman de nosotros, y rogamos a Dios por quien nos blasphema: y finalmente, hemos venido a ser como unos estropajos, y desechos del mundo, y como unos hombres, a quien todo el mundo tiene por tan abominales, y sacrilegos, que con ninguna cosa piensan mas aplacar a Dios, que con nuestra muerte. (Ioan. 16.)

Estos, pues, son figurados por aquellos, que tendian sus vestiduras por tierra, para que fuessen pisadas, y despreciadas; por servir con esto a la gloria de aquel Señor, diciendo con el mismo Apostol (Philip. I.): Será glorificado Christo en mi cuerpo, assi con la muerte, como con la vida; porque mi vida es Christo, y mi muerte es ganancia.

Otros huvo, que ya que no perdieron las vidas, porque no huvo occasion para esso, dexaron por él las haziendas, renunciando todo quanto posseían, para que se repartiesse por pobres: como lo hazian los primeros Christianos, que vendian sus haziendas, y ponian el precio de ellas a los pies de los Apostoles.

Y estos son, los que recibieron al Señor con ramos de olivas: por las quales se entiende la misericordia, que es una de las obras mas principales, y proprias de la vida Christiana: que assi como consiste en Charidad, assi tiene por principalissimo exercicio las obras de misericordia, que son effectos de essa misma Charidad.

Por lo qual dixo S. Ambrosio (Ambros. Cóment. in I. Epistol. ad Timoth. de cap. 4. to. 3.), que la summa de toda la disciplina Christiana consistia en obras de misericordia, y piedad.

Otros huvo, que no teniendo que dar por amor de Dios, se dieron a si mismos, haziendo de sí sacrificio, entrando en los claustros, y monasterios, y castigando sus cuerpos, y crucificando sus appetitos en la cruz de la obediencia por amor de Dios.

Y otros, que aun passaron mas adelante, porque no contentos con la cruz de la vida monastica, passaron a los trabajos de la soledad, morando en los desiertos, alexados, no solo de la compañia, sino tambien de todos los regalos, y gustos de la vida humana, haziendo vida de Angeles en la tierra, y conversando con el Cielo, y ocupandose continuamente en las alabanzas divinas, y en la contemplacion de las cosas celestiales, como hizieron los Paulos, Antonios, Paphuncios, Macarios, Arsenios, e Hilariones, y otros innumerables, que hizieron vida de Angeles en los desiertos de Egypto, y del monte Sinaí, y en otros muchos lugares.

Y estos son figurados por los que recebian al Señor con cantares de alabanza, confessandose su Reyno, y pidiendole salud en las alturas.

§ Unico.

Del exemplo que se nos da en este recebimiento.

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Preambulo para entender el espiritu, e intento de esta Oracion, que se pone antes del Mysterio de la Sagrada Passion.

...

 

Nota: En vez del accento ` escribimos ´. (etika.com)

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