|
ETIKA |
EL PURGATORIO |
www.etika.com |
|
95F19 |
Diversos autores |
|
Ana Catalina Enmerich:
En el Purgatorio no
hay naturaleza ni arboles
ni frutos. Todo es incoloro, claro y oscuro. Según el grado de purificación de
las almas... Toda pereza se convertirá en tormento para el alma. ... Vi que las
almas de los reyes y señores que
habían atormentado durante su vida mortal a los demás, ahora servían humildemente como siervos. He
visto en el Purgatorio a protestantes que habían vivido piadosamente en su
ignorancia. Están abandonadas porque carecen de oraciones... Las personas
que pertenecieron a sectas y se salvaron..., padecen mucho más, porque no
reciben en la tierra sufragios de oraciones y misas.
(Ana Catalina Enmerich, Munster, Alemania, 1774; en: Revista María Mensajera, núm. 271, agosto de 2003; Anna Katharina Emmerich, Münster)
Alma de Sor M. G.:
Hay larga distancia entre el Purgatorio y el Cielo. (nota
ETIKA: otra prueba que el purgatorio y el cielo están lugares; cf. el pobre Lázaro
y el rico).
En el Purgatorio mayor hay varios peldaños. En el más bajo y más doloroso,
están los pecadores que cometieron terribles
crímenes durante su vida, y cuya muerte les sobrevino en tal estado. Casi
por milagro se salvaron... Dios ... les concedió, al momento de la muerte, la
contrición necesaria para su salvación, tomando en cuenta una o distintas
buenas acciones que hicieron durante su vida.
Para tales almas el purgatorio es terrible. Es un verdadero infierno,
con la diferencia que en el infierno maldicen a Dios, en tanto que ellos lo
bendicen, dándole gracias por haberlos salvado.
Cada día miles de
almas llegan al Purgatorio y las más de ahí permanecen de treinta a cuerante años, algunos por períodos más
largos, otros más cortos. Se lo digo en términos de cálculos terrenales, porque
ahí la cosa es distinta.
(Alma de Sor M. G. a la hermana M. de L. C., en
Francia, en: 1873 Revista
María Mensajera, núm. 271, agosto de 2003)
Centenares de años más en el purgatorio
¿Qué
se hace en el purgatorio? Se arde en un gran fuego encendido por la divina
justicia. Se ama á Dios, y Dios castiga : se desea verle, y no se puede : se
espera el momento de ir al cielo, y no se sabe cuando llegará : se sufren
tormentos mucho mayores que todos los que hay en el mundo; pero por fuerza, sin
mérito y sin recompensa. ¡ Terrible verdad ! La aprensión sola de una cárcel
nos llenaria de tristeza. Probablemente irémos al purgatorio, y no hacemos
caso.
¿Por
qué se va al purgatorio? Una monja fué por haber dicho en el coro alguna
palabra y en voz baja; un religioso por no inclinar la cabeza al decir Gloria
Patri al fin de los salmos; una santa virgen por haberse lavado con
demasiado cuidado en dia de viernes; san Pelegrin y san Pascasio por culpas muy
leves; san Valerio por haber tenido demasiado afecto á un sobrino; un santo
predicador por un excesivo afecto á sus escritos, y así otros muchos. ¿Y qué
será de ti por tantas cóleras, mentiras, desobediencias, irreverencias en la
iglesia, descuidos en tus obligaciones, palabras ociosas, vanos adornos y
faltas de caridad? ¿Y aun no piensas en enmendarte?
¿Cuánto
tiempo se está en el purgatorio? ¿Cuánto tiempo estarás tú? Demos a cada pecado
venial un solo dia de purgatorio, y supongamos que cada dia cometes treinta
faltas. Con que a cada dia de vida corresponderán treinta dias de purgatorio; a
cada año, treinta años; á cincuenta, mil y quinientos; á sesenta, mil y
ochocientos años. ¡Dios inmortal, qué paga tan espantosa! Añade á los pecados
veniales algun pecado mortal, absuelto si cuanto á la culpa, pero no pagado del
todo cuanto a la pena: ¡cuántos centenares de años mas en el purgatorio! Pero
tú podrias fácilmente descontarlos en esta vida, procurando ganar indulgencias,
practicando algunas mortificaciones, haciendo limosnas y dedicándote á la
oración: ¿y vives tan descuidado?
(EL MES DE MAYO CONSAGRADO A MARIA,
obsequio que á esta gran Reina tributa todos los años la corte de Maria
canónicamente erigida en la parroquial iglesia de Santa Maria del Mar,
Barcelona, imprenta de los Herederos de la V. Pla, calle de Cotoners, 1854, pp.
177-179)
Index 9- - - - Index espanol