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ETIKA E |
INFIERNO |
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95H5 |
¡Dará en pago a
cada cual conforme a sus actos! |
8.3.2003 |
Dios es bueno y justo. Quien cumple
sus mandamientos, recibirá como premio el cielo. Quien aquí en la tierra hace
de la vida de otros (conyuges, niños, padres, débiles) un infierno, eso será lo
que reciba en el otro mundo.
SEDUCCIÓN
(también por vestidos impúdicos, pornografía
etc., véase Apocalipsis de Pedro, Mt 5,28)
Enviará el Hijo
del Hombre sus ángeles, los cuales recogerán de su reino todos los escándalos y
todos los que obran la iniquidad, y los arrojarán al horno de fuego; allí será
el llanto y el rechinar de los dientes.
(Palabra del Dios vivo Jesu-Cristo, Mt 13,41f.)
ADULTERIO
es el mayor crimen al amor conyugal. Con
esta herida mortal se desangra el corazón. (Hans
Wirtz)
Ni fornicarios, ni idólatras, ni adúlteros ni
afeminados, ni sodomitas heredarán el reino de Dios.
(I Corintios 6, 9) Pena: vedi Apocalipsis de Pedro
ABORTO
(la forma más
cruel de destrozar a una persona que no ha nacido)
...un hoyo grande
y muy profondo (en frente de las madres están sentados los
niños). Rayos fulgurantes
de esos niños perforan los ojos de aquellas que con esa fornicación han causado
su ocaso.
(Las otras penas son tan terribles que aquí no se pueden
mencionar, véase Apocalipsis de san Pedro)
ABUSO DE NIÑOS
Asesinato del alma de un niño
Y quien escandalizare a uno de estos
pequeñuelos que creen en mí, mejor fuera que le colgasen alrededor del cuello
una muela de tahona y le sumergiesen en alta mar.
(Jesu-Cristo, Mt 18,6)
ASESINATO
A los asesinos
arrojan en el fuego, en un lugar que está lleno de animales venenosos, y son
atormentados sin descanso..., y sus sabandijas son tan numerosas como una nube
tenebrosa, y el ángel Ezrael trae las almas de las víctimas, y ven la tortura
de aquellos que han matado.
(Apocalipsis de Pedro)
Jesu-Cristo: Aquellos dieciocho sobre quienes se displomó la torre de Siloé y los mató,
¿pensáis que eran más culpables que todos los otros habitantes de Jerusalén? No,
os lo aseguro; antes si no hiciereis penitencia, todos igualmente pereceréis.
(Lucas 13,4-5; véase Bonaventura: Vida
de San Francisco, XI)
No solamente
Dios castiga: Algunos se castigan ellos mismos aquí ya:
Por esto:
¡Volved al buen
camino, arrepentíos!
¡Dios os ama!
Pero teneis que obedecer Sus mandamientos!
¡Venced!
¡Jesucristo,
ayúdanos, sálvanos!