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ETIKA |
El Anticristo |
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E92A9K |
La connivencia de los revolucionarios |
Madrid 1872 |
El
ANTICRISTO, SU PERSONA, SU REINADO, y consideraciones sobre su venida, segun
las señales de la época presente. Obra escrita en francés por
M. G. Rougeyron, Canónigo honorario de Clermont. Traducida por el
Dr. D. Manuel Carbonero y Sol y Merás, Camarero Secreto de Capa y Espada de Su
Santidad y Abogado de los Ilustres Colegios de Madrid y de Sevilla. Con
licencia de la Autoridad Eclesiástica.
V. - La connivencia de los revolucionarios.
Que es lo que quiere hoy la revolucion?
Lo
que ha querido siempre, es decir, cambiar las leyes que han regido la sociedad
cristiana durante diez y ocho siglos; abatir el principio de autoridad para
sostituirle con la anarquía bajo el nombre pomposo de la libertad; destruir la
creencia del Evangelio y la sumisión á la Iglesia, para erigir y hacer reinar
en su lugar el libre exámen y la razon individual.
Pues
esto mismo es lo que querrán todavía con más ardor después de la venida de su
gran jefe, del Anticristo, que por su parte traerá como refuerzo á los Turcos,
los paganos y los Judios, formando un solo pueblo bajo su cetro de hierro.
Este
hombre, poderoso por sus obras y por su palabra, anunciándose como el enemigo de Cristo y de su Iglesia, llamándose el
libertador de las naciones, el emancipador de las conciencias, el apóstol y el
sosten de la civilizacion, el protector y el depositario de la fraternidad
universal, hará un llamamiento á todas las almas orgullosas é
impacientes, á todas las conciencias inquietas y manchadas, á todos los que se
llaman partidarios exclusivos de la ley natural, á todos los que desprecian la
ley revelada, á todos los blasfemos del santo nombre de Dios, en una palabra á
todos los malos.
Después
de haberlos reunido alrededor de su persona, se declarará su príncipe y su rey,
avivará su ambicion con la magnificencia de sus promesas, y después de
deslumbrarlos con el brillo de su poder, formará un ejército inmenso de
soldados fanáticos que, entonando por todas partes sus alabanzas, caerán sobre
todos sus enemigos, y le ayudarán á establecer y consolidar en pocos años su
dominacion sobre todos los pueblos.
Entónces, y sólo entónces, conseguirá la revolucion
esa victoria completa que espera para una época próxima; pero, gracias á Dios,
no durará mucho tiempo.
Hé
aquí, pues, los numerosos auxiliares del Anticristo.
Hé
aquí los brazos que le colocarán en el poder, el ejército
que combatirá por su triunfo, los hombres que se prosternarán delante de él
para adorarle.
Hé
aquí en fin cómo el Hijo de perdicion se elevará por grados, y conseguirá
en poco tiempo formar el imperio más grande que han
visto los siglos.