|
ETIKA E |
MARIA |
www.etika.com |
|
1-4WZ1 |
Comenzad amando por los más
cercanos, porque, si no amáis a los más cercanos, ¿cómo amaréis a los
lejanos? |
Grupos de
Oración. |
Mensaje dado por la Santísima Virgen María
a través de su instrumento Adela, en Zaragoza, con fecha 3-2-2.001
Habla Nuestra Madre:
“La
Paz de mi Corazón permanezca con todos vosotros.”
“¿Te
das cuenta, hijito mío, cómo esta hija no puede hablar por sí misma, sino que
toda Palabra, como tantas veces he dicho, ya está dicha? Sólo es repetir una y otra vez todo Acontecimiento y toda
Palabra que sale de mi Corazón para los vuestros. Pues esta hija es como un
libro en blanco. ¿Qué ves en un libro en blanco?
Nada, si no lo escribes. Asimismo Yo
introduzco las Palabras dentre del corazón, para que os lleguen a vosotros,
pequeños míos.”
“También
voy a decirte, hijito mio, que al hijo nunca le agrada ser nombrado. Pero, si
es para vanagloriarle, para elevarle, entonces ese hijo sí le gusta que le
nombren. Pero, si es para decirle el Camino que ha de seguir y lo equivocado
que avanza, entonces no le agrada el nombre. ¿No es así, hijito mío? … Te digo
a tí, Juan de Dios (nota de etika.com: nuestro colaborador escribe que se
refiere a Juan Carlos Sánchez-Ventura).
(…) Sí, Yo te comprendo. Pero ¿ y tú?
¿ me comprendes a Mí? ¿ comprendes las Palabras que quiero decir, y las cuales
quiero inculcar en los hijos, para que sean hijos santos, como Santo es tu Dios?"
“Amores
míos, Yo os dije que había quedado en aquella pequeña choza, donde mi Pequeño
nació, hasta nueva orden. Una vez
pasada, los Reyes una vez marcharon hacia el camino señalado, mi Esposo decidió
dejar la pequeña choza, donde tantas maravillas Yo pude contemplar. Y
marchamos, llevando a mi Hijo en brazos. Su Cuerpo tiritaba de frío, y mis ojos
se llenaban de lágrimas, pensando que Aquél, que vestía los lirios del campo,
sólo le podía Yo cubrir con mi Cuerpo, un Cuerpo que El había hecho Santo.
Llegamos a una casa, y pagamos a una buena mujer, temerosa de Dios. El dinero,
que sobró, lo repartimos a los pobres, para que se alimentaran. El incienso y
la mirra fue para el Templo. Otra vez
quedaba…, otra vez quedábamos en la miseria. Pero es que vuestro Dios vino, para mostrar al hombre que
no debe poseer nada que no sea de su Dios, de su Maestro; que sólo: el amor, la
humildad, la caridad y, muchas veces, el silencio."
“Amores
míos… Sí que te estoy escuchando, hijita. ¡Cómo no voy a escuchar tu llanto! Estás sufriendo tanto…
Pero hay algo muy grande, hijita mía: la plegaria viva. Es …, cura las penas,
quita el dolor; mitiga toda clase de pena, de amargura. Cómo no voy a
escucharte, pequeña!”
“También
a tí, hijita mía: Ve tranquila, no tengas temor. Dejas otra hija, grata a mi
Corazón.”
“Y tú
me preguntas, hijita. Cada hombre se siembra y se merece lo que recoge.
Cada persona, que camina a su haber, a su comodidad; cada persona, que vive
en su orgullo, en su vanidad, recoge lo que siembra. No, no es vengador;
es, como ha dicho este hijo, Justo.”
“Os amo.”
“Hijito
mío (nota de etika.com: se refiere a nuestro amigo), ya sé lo que me
estáis pidiendo. No tengas temor, que Yo estoy contigo. Volverás a venir. Los dos vendréis, porque Yo os espero aquí, y, aunque es
la primera vez que estáis presentes, volveréis.”
”Mi
Corazón de Madre no se puede engañar. Amo a
cada uno de vosotros con un Amor Inmenso, un Amor Desmensurable. Pedís tantas respuestas…”
»Hijitos
míos, cuánta falta os hace la Palabra Divina; cuánta falta hace la Palabra
Divina para el hombre, para el hombre que quiere seguir el Camino Verdadero:
este Camino, que otros hijos rechazan, y buscan su comodidad, y luego hallan su
desengaño.”
”Yo
os pido en nombre de mi Hijo que caminéis rectos en la Fe; por muy poquita
Fe que tengan vuestros corazones, se multiplicará. Seréis la luz para el ciego;
seréis la voz para el sordo. Vuestro
camino será un camino de amor, de esperanza, de verdad.”
“Ya
te he dicho todo, ¿ por qué preguntas?”
El
instrumento: Mami, Mami, que la Pilar quiere que la co, la bendigas una cruz…
“Hijita
mía, cállate, que no estoy hablando contigo; estoy hablando con los hijos, y no
tengas temor, que su cruz queda bendecida.”
“El
camino es largo, pero queda tan poquito tiempo… Pues Yo os vengo avisando.
Preparad vuestras almas; tened prestos vuestros corazones. Luchad por aquello que en verdad creéis. La lucha es
dura, pero el premio es grande.”
“Yo
soy vuestra Madre, vuestra Madre Celeste, a la que tantos hijos ignoran y
niegan. Cómo no va a hablar una Madre a sus hijos, si son hijos verdaderos de
la Lumbrera de mis ojos? Orad mucho, hijitos míos, que la oración y la
plegaria viva allanará vuestra senda. Aquello que veáis tan distante, tan
imposible, pedídselo a vuestro Dios, que no hace oídos sordos a aquél que
le pida con amor. Amad; amad, pero amad con vuestro corazón abierto, igual que
os ama vuestro Dios. No améis solamente a aquél que os agrada; amad también
a aquél, que le veis alejado de vuestro lado. Esta hija decía que es
difícil, pero… no es imposible. Mirad cuánto dolor causó el hombre a mi Hijo
Amado, y, sin embargo, todo quedó perdonado, pues, habiendo podido destruirlos,
los amó hasta la muerte.”
“Amad
vosotros también; aprended a amaros; comenzad amando por los más cercanos,
porque, si no amáis a los más cercanos, ¿ cómo amaréis a los lejanos? Estáis cruzando en un desierto, y Yo prendo luz en
vostros, para que el desierto se ilumine, y halléis el verdadero Camino.”
“Os
amo, hijitos míos; pero estas son las Palabras que mi Hijo Amado me ha dado
para todos vosotros.”
“Antonio
mío, Antonio mío, mi Corazón está contigo. Que tu pensar sea siempre el mismo;
que tu corazón esté abierto a la verdad, pues Yo velo por tí, y por todos los
hijos, que hoy permanecen en este pequeño Lugar.”
“También…,
también, hijitos míos, velo por aquellos hijos, que andan descarriados en el
mundo; extraviados por su falta de fe y de amor, por su falta de entrega. Pedid
por los pecadores; luchad en este desierto, y amad; amad con vuestro
corazón abierto. Yo soy la Luz que os guía. Mi Hijo es el Alimento de vuestra almas. Cuántas cosas
veréis…, cuántas cosas escucharéis…, cuántos momentos pasaréis…; pero todo
presto termina.”
“Yo
estoy con vosotros, con cada uno de vosotros. A todos os amo por igual, porque sois mis pequeños, y
quiero llevaros al sendero de la Paz.”
”Levantad
vuestros rosarios, hijitos míos, porque Yo os bendigo. Estos rosarios, un día, serán la luz de vuestro caminar,
porque la oscuridad lo cubrirá todo ; pero estos rosarios llevarán la
luz. »
“Adiós,
amores míos.”
“Hijitos
míos, qué gozo más grande poder contemplaros. No olvidéis mis SIETE DOLORES: esos Siete Dolores que Yo padecí. EXTENDEDLOS, para que todo hijo pueda dedicarme esos
minutos de tiempo.”
“Y
tú, hijito mío, voy a decirte así: El color de tu piel es para Mí lo más
hermoso, para que sepas que me dirijo a tí. Estás en mi Corazón. Yo te guiaré por un bello Camino,
donde nada te hará cambiar tu destino. Te conduzco de mi Mano, porque tu Dios
así lo ha querido. Te llevaré en el Sendero de la Vida Eterna, ese Sendero
desconocido, y que tú irás comprendiendo, porque la Luz te irá alumbrando el
camino.”
“Amores
míos, cantad la alabanza, que tanto me agrada oír vuestro canto, porque Yo os
escucho.”
“Hijitos
míos, asímismo como habéis cantado esta melodía, unidos de las manos, así
quiero que estén unidos vuestros corazones en el mismo Cristo Jesús, que os
contempla desde lo Alto. Pues Yo estaré con vosotros en todo momento. Seguid
adelante, hijitas; seguid adelante; seguid adelante, hijitas. Y vosotros,
amores míos, no dejéis luchar por lo que es verdadero, pues Yo en premio de
vuestro cariño, os bendigo estas margaritas, para que llevéis un presente mío. Adiós, amores míos.”
Asociacion Encuentros Socio-Cultural,
E-50002 Zaragoza