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ETIKA E |
EL
JUICIO DIVINO |
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91JG19 |
Diversos autores |
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(comp. las
costumbres de Tibet: buitres comen los cuerpos muertos de los tibetanos para
llevar las almas al cielo!)
En la muerte se decide el
destino del individuo. ... La doctrina del juicio particular no ha sido
declarado por la Iglesia como dogma de fe, pero está contenida o supuesta en
varias decisiones de la Iglesia. ... las declaraciones de los Concilios de
Lyon (1275; D. 464) y de Florencia (1439; D. 693). En ellas se dice
que los hombres libres de castigos y de pecado son recibidos inmediatamente en
el cielo y los que mueren en pecado mortal bajan inmediatamente al infierno.
Todos,
inmediatamente después de la muerte, tenemos un juicio particular... la Hermana
Anna Catalina Enmerich, Alemania, 1774:
El juicio que se pronuncia sobre las almas, lo veo instantáneamente en el
mismo lugar en que se mueren los hombres. Allí veo a Jesús, a María, al Santo
patrono de cada una de ellos, y a su Ángel Custodio. Aun en el juicio de los
protestantes veo presente a María Santísima. El juicio concluye en breve
tiempo.
En el evangelio,
los discípulos pregunatron: "¿Dónde, Señor?. Y les contestó: Donde esté el
cadáver, allí se reunirán los buitres. (Lc. 17,26). En este episodio está
haciendo referencia Jesús a los condenados... Los buitres, por tanto, son
los demonios, que se lanzan sobre el cadáver juzgado y dejado, es decir, sobre el que se ha sido juzgado como no
apto para el Cielo, para recoger inmediatamente su alma, despojarla de la
dignidad de hijo de Dios que tuvo, y llevarla al infierno.
(María Mensajera,
Zaragoza, núm. 268, mayo de 2003, pág. 23)
"El que ora se salva; el que no ora se
condena." (San
Alfonso María de Ligorio)