Advertencia de los Discípulos de los Apóstoles
de los Últimos Tiempos a todos, especialmente a los predicadores y confesores!
Warnung der Schüler der Apostel der letzten
Zeiten an alle, besonders Prediger und Beichtväter!
|
ETIKA E98B11F |
INFIERNO – HÖLLE |
www.etika.com |
|
Francisco de Quevedo |
Los de Dios es piadoso |
Los Sueños, Las Zahurdas
de Plutón. Die Träume, Die Schweineställe von Pluto. |
*
|
Y llegando a un cárcel oscurísima,
oí grande ruido de cadenas y grillos, fuego, azotes y gritos. Pregunté a uno de
los que allí estaban qué estancia era aquella, y dijéronme que era el cuarto de los de: ¡Oh quién hubiera! |
Und
als wir zu einem äußerst finsteren Kerker kamen, hörte ich einen großen Lärm
von Ketten und Fußfesseln, Peitschenhieben und Schreien. Ich fragte einen von
denen, die sich dort aufhielten, um was für einen Ort es sich handle, und sie
sagten mir, dass es das Verlies der „O hätte man
doch!“ wäre. |
|
“No lo entiendo, dije. ¿Quién son
los de oh quién hubiera?” |
“Ich
verstehe nicht”, sagte ich. „Wer sind die ,O hätte man doch´? |
|
Huí medroso de tan mala gente y tan
ciega, y di en unos corrales con otra peor. Pero admirándome más el título con
que estaban aquí, porque preguntándoselo a un demonio, me dijo: “Estos son los de Dios es
piadoso.” “Dios sea conmigo, dije al punto:
¿Pues cómo puede ser que la misericordia condene, siendo eso de la justicia?
“Vos habláis como diablo”. |
Ich
floh furchtsam vor so schlechten und blinden Leuten und geriet in (eine
Art) Schweineställe (unsaubere Orte) mit noch schlimmeren. Aber
ich staunte mehr wegen des Titels, den sie trugen, denn als ich einen Dämon
fragte, sagte er mir: „Das sind die Gott ist barmherzig.“ „Gott
sei mit mir“, sagte ich sofort. „Wie kann es sein, dass die Barmherzigkeit
verdammt, da dies doch Angelegenheit der Gerechtigkeit ist? Ihr sprecht als
Teufel.“ |
|
“Y vos, dijo el maldito, como ignorante,
pues no sabéis que la mitad de los que están aquí se condenan por la
misericordia de Dios; y si no, mirad cuántos son los que cuando hacen algo
mal hecho y se lo reprenden, pasan adelante y dicen: |
“Und
ihr”, sagte der Verfluchte, „als Nichtswisser, denn ihr wisst nicht, dass die
Hälfte derer, die hier sind, wegen der Barmherzigkeit Gottes verdammt sind;
und wenn nicht, schaut, wie viele es sind, die, wenn sie etwas Böses tun und
es sich vorwerfen, einfach weitermachen und sagen: |
|
Dios es piadoso, y no mira en
niñerías; para eso es la misericordia de Dios tanta; y con esto, mientras ellos haciendo mal esperan en Dios, nosotros los
esperamos acá.” |
Gott ist barmherzig und schaut nicht auf Kindereien; deshalb ist die
Barmherzigkeit Gottes so groß; während sie Böses tun,
hoffen sie auf Gott, wir aber erwarten sie hier. (Wortspiel
unübersetzbar, spanisch esperar heißt hoffen und warten) |
|
“Luego no se ha de esperar en Dios y
en su misericordia?”, dije yo. |
“Dann
soll man nicht auf Gott und seine Barmherzigkeit hoffen?”, sagte ich. |
|
No merece la piedad de Dios quien,
sabiendo que es tanta, la convierte en licencia, y no en provecho espiritual.
Y de muchos tiene Dios misericordia que la merecen ellos; y en los más es
así, pues nada de su mano pueden sino por favor, y el hombre que más hace es
procurar merecérsela.” |
Die
Barmherzigkeit Gottes verdient nicht, wer - wohl wissend, daß sie so groß ist
- sie in eine Erlaubnis verwandelt, und nicht in einen geistigen Nutzen. |
|
Porque no os desvanezcáis y sepáis
que aguardáis siempre al postrero día lo que quisiérades (así escrito en la nueva edición) haber hecho al primero, y que las más veces está
pasando por vosotros lo que teméis que ha de venir, esto se ve y se oye en el
infierno. ¡Ah lo que aprovechara allá uno destos escarmentados! |
|
Don
Francisco de Quevedo y Villegas, Cavallero de la Orden de Santiago, Señor de la
Villa de la Torre de Juan-Abad: Sueños, y Discursos de Verdades Descubridoras
de Abusos, Vicios, y Engaños, en todos los Oficios y Estados del Mundo.
Valencia, 1628
Nueva edición: F. de Quevedo, Los Sueños, Selección, estudio y notas por
Francisco Indurain, Catedrático de la Universidad de Madrid, octava edición,
ilustrada. Editorial Ebro, S. L., Zaragoza. Biblioteca Clásica Ebro.
1974, pág. 46s.
Die Übersetzung der Werke von Quevedo erscheint uns
insgesamt sehr schwierig.